La Compañía Ladrillera de la Nochebuena
El predio donde hoy se extiende el Parque Hundido perteneció en el siglo XIX a la Compañía Ladrillera de la Nochebuena. La fábrica producía ladrillos de barro cocido para la creciente capital y operaba con un sistema simple: extraer arcilla del propio suelo, cocerla en hornos, y comercializarla. Después de décadas de producción, la extracción dejó un pozo de varios metros de profundidad —el hueco que hoy ocupa el parque, según consigna Wikipedia y la cobertura de Infobae sobre el origen del sitio.
La compañía cerró sus operaciones en 1893. La extracción ya había transformado por completo la topografía del terreno: lo que antes era un llano agrícola al sur de la entonces pequeña Ciudad de México quedó convertido en un cuenco artificial, varios metros bajo la cota del entorno. Esa diferencia de cota nunca fue rellenada. Por eso el parque sigue —literalmente— hundido.